jueves, 31 de marzo de 2011

VIGILANDO EL LENGUAJE 9: EL LENGUAJE PEYORATIVO ES UN ARMA DE DOBLE FILO

AYER ROSA DÍEZ, AL RESPONDER AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO EN LA SESIÓN DE CONTROL, PUDO HABER ‘CRUZADO LA LÍNEA ROJA’ DE LO CORRECTO AL ALUDIR A UNA PERSONA AUSENTE DEL DEBATE QUE SE MANTENÍA ...”



http://www.europapress.es/nacional/noticia-rosa-diez-dice-zapatero-gobierna-botin-ricos-20110330142623.html - EUROPRESS 30.03.2011


“No confunda las líneas rojas del Estado de Bienestar con los tirante rojos de un presidente de banco ....”
– Rosa Díez

La frase de Rosa Díez se construye sobre la afirmación del Sr. Rodríguez Zapatero que el gobierno “no había cruzado la línea roja ...”, al referirse a las nuevas medidas que los de la oposición decían que hacía peligrar el estado de bienestar.

Además del contenido lingüístico y las florituras que se quieran dar al ‘juego de palabras’, el comunicador está obligado a respetar unas normas éticas del uso de la palabra. Y una de esas reglas dice que jamás se debe emplear en término peyorativo una frase que se refiera a alguien ausente o que en ese momento no pueda rebatir al orador.

Es evidente que la diputada Díez se refería a los ‘tirantes rojos’ que suele lucir D. Emilio Botín a diario, y la frase que empleó para responder a su interlocutor, el Presidente del Gobierno, iba en sentido de crítica sarcástica a la participación del banquero en la reunión de empresarios que se celebró en La Moncloa el pasado fin de semana.

Sin embargo, el pretendido sarcasmo dirigido al jefe de gobierno arrastraba una cínica crítica en tono peyorativo contra D. Emilio Botín, ausente del hemiciclo, al no ser ni siquiera diputado.

¿Sopesó Rosa Díez sus palabras antes de pronunciarlas? ¿Sería consecuente con las mismas de no ser una aforada con licencia a decir lo que le venga en gana?

Por muy alto que uno haya llegado, nadie tiene el derecho de emplear el lenguaje para una vulgar ofensa. Si acaso se quiere menospreciar a alguna persona, la riqueza de nuestra lengua permite un ‘juego de palabras’ mucho más inteligente sin tener que descender al barrizal de la simpleza maleducada.

La diputada Díez es muy dada a emplear el sarcasmo en sus declaraciones y discursos. Aun recuerdo la polémica suscitada por su uso peyorativo de la palabra “gallego”, que puso en pie de guerra a toda la comunidad gallega.

Para ser un buen orador, lo primero que hay que tener es elegancia en el dominio del lenguaje sin perder jamás la compostura de la transmisión del contenido de los pensamientos. Y con todos mis respetos hacia la buena señora, dista mucho de ser lo anterior por muchos condicionantes personales que hoy no voy a repasar.

Fernando Fuster-Fabra Fdz.
Ciudadano Jubilado & Comunicador 2.0 en Activo

No hay comentarios:

Publicar un comentario